11 de junio de 2011

Crónica de moda: Cacharel, El Inicio

Aunque lo primero que llama la atención al ver este desfile son las delgadísimas modelos caminando en una especie de decorado industrial sobre unos enormes botines algo desproporcionados al tamaño de su estructura ósea, en seguida te das cuenta de que hay mucho más alla en esta colección, presentada por Cacharel, que tiene su base en un estilo a caballo entre los sesenta y los setenta, pero tomando únicamente la esencia de las formas como inspiración.
Tan sencilla que a la fuerza tiene que ser complicada, esta colección a mi me inspira el proceso que se haya “detrás de”...el boceto, el patrón, las pruebas, la primera idea, el desarrollo del trabajo sin mostrar el resultado final. Eso que tanto se valora ahora y que en las subastas de arte alcanza precios astronómicos, el “cómo se hizo” de las grandes obras, la verdadera mano inocente del artista.


Con un aire de transición entre el lady de finales de los sesenta y el bohemio de principios de los setenta  con notas orientales, vestidos “de señorita” se mezclan con pantalones anchos, camisas abotonadas hasta el cuello y chaquetas amplias. Todo ello dejando una silueta más bien poco marcada, de líneas muy rectas, minimalista, aunque en algunos looks entalle la cintura. Sigue claramente la estela dejada por la anterior colección pv 2011.


Los colores son absolutamente neutros, blanco, negro, paleta de gris y beige, con un naranja intenso y algún toque de amarillo como único contraste.


Pero, sin duda, lo más interesante para mi es el juego de evolución que se puede ver en algunos looks, como si los mostrasen por partes: el patrón, el primer dibujo, el color....es como un recorta, pinta y colorea traído a la pasarela.


O cómo algunos de los looks parecen una primera prueba en maniquí, una “toile”, hecha con tejidos básicos simplemente para comprobar las proporciones, o incluso con papel.
Absolutamente fresco, del taller a la pasarela, casi con hilvanes, no esconde nada, no puede haber truco, es patronaje puro y duro. Y el resultado es una auténtica mujer maniquí, sin nombre, hecha de proporciones y estructura, una talla perfecta.


Mención especial merecen los dibujos de flores, que dan ese aire oriental a toda la parte de la colección que los porta. Parecen hechos con pincel en cada prenda, significando aun más esa sensación de boceto, de “sketch book” andante.


Es en definitiva una colección bonita, interesante a nivel artístico, pensada para una mujer actual, inteligente, cosmopolita y sin artificios.
El único pero que yo le encontraría, sea intencionado o no es: ¿no recuerda demasiado a Chloe en algunos momentos? ...

Buen finde!!

Anita S

Fotos via: Google, Style

1 comentario:

  1. jejeje me ha gustado mucho lo del pinta y colorea!! totalmente cierto!! :)

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